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Clover: la válvula cardíaca, duradera y hemocompatible

Corazón al día

Nota

Según publica un diario argentino, la válvula cardíaca ideal o “deseable” de máxima duración y material hemocompatible, ha sido desarrollada por un equipo de investigadores y científicos de diversas disciplinas. Aunque, según leemos, les queda mucho camino por recorrer, supone una esperanza para todos aquellos que, desde el nacimiento, tienen afectadas las válvulas cardíacas y han de reemplazarlas varias veces.



Un doctor en física, un cardiocirujano, dos ingenieros químicos y un diseñador industrial crearon una innovadora prótesis valvular cardíaca mecánica llamada “Clover”, que facilita el flujo central y laminar (cercano al de una válvula nativa) y será fabricada en material hemocompatible.

Las válvulas cardíacas permiten el paso de la sangre e impiden que ésta vuelva hacia atrás. “Ninguna de las válvulas que existen en el mercado cumple con lo que constituiría la válvula ideal o deseable. La nuestra cumpliría con estos requisitos, al evitar la formación de trombo (coágulos sanguíneos) y la deficiencia estructural producida con el tiempo. Nuestra pretensión es que el día que tengamos la válvula en el mercado, se halle en primera instancia sobre otras disponibles, es decir, que tanto médicos como pacientes la elijan sin dudar”, señaló a Argentina Investiga el cardiocirujano Osvaldo Amerio.

Válvulas biológicas y válvulas mecánicas

Clover: la válvula cardíaca, duradera y hemocompatible
“Como cirujanos, reemplazar una válvula cardíaca es una práctica que hacemos diariamente”, sostuvo el especialista y detalló: “El corazón tiene cuatro válvulas, dos de ellas, por diferentes enfermedades, pueden lesionarse y cambiar su anatomía, lo que hace que tengan problemas para abrir o cerrar en forma adecuada. En la mayoría de esos casos hay que reemplazarlas y existe lo que se llama prótesis valvulares cardíacas. Estas prótesis son de dos tipos: las biológicas que están hechas con válvulas aórticas de cerdos, y las mecánicas, que están hechas de un material llamado carbón pirolítico. Cada una tiene sus ventajas y debilidades”.

La mayor desventaja de las biológicas es que a los 15 o 16 años deben ser reemplazadas, ya que presentan el problema de “fatiga o calcificación del material, proceso que comienza a los 5 o 7 años de implantada”, por eso hoy se aconseja utilizarla en pacientes de 50 o 60 años, explicó Amerio.

En contrapartida, la válvula mecánica -cuya expectativa de vida es mayor a la de un ser humano- posee la desventaja de que al no ser de un material biológico y debido a su diseño, crea turbulencias en el flujo sanguíneo y provoca la formación de coágulos, con lo cual se debe suministrar a los pacientes medicación anticoagulante de por vida. “Si bien hoy se desarrollan medicamentos más simples de tomar, hay que hacerse un control de laboratorio una vez por mes, eso implica una toma de sangre. Además esos pacientes no pueden hacer deportes competitivos, en los cuales podrían lastimarse y sangrar demasiado”, agregó el médico.

El nuevo proyecto

Este nuevo proyecto apunta a unificar las cualidades de ambas válvulas: “Hicimos una mecánica con la anatomía de la biológica, que es similar a la nativa, eso hace que el flujo no sea turbulento y disminuya la posibilidad de formación de coágulos. Además trabajamos con un material totalmente innovador en cuanto a la hemocompatiblidad. Tratamos de llegar a una válvula que tenga las características hemodinámicas de la biológica, que es similar a la nativa, y que no se deteriore en el tiempo” comentó Carlos Schvezov, coordinador del equipo de investigadores.

De la mano de Amerio, la idea comenzó a gestarse en 1998, restando aún dos etapas nada desdeñables antes de implantarlo en seres humanos, “Terminarlo in vitro, una vez que esté el prototipo definitivo de la válvula, va a un duplicador de pulso, una máquina que hace las veces de corazón y lo multiplica por equis veces, lo que hace que en dos o cuatro meses uno tenga la expectativa de lo que va a pasar en un humano en años. Por otro lado en el estudio preclínico en animales, tenemos programado llevarlo a cabo en ovejas, que es el animal de elección en este tipo de prótesis. Una vez que terminamos con este paso, pedimos las autorizaciones para implantarla a personas. El éxito que necesitamos reside en que seis animales vivan durante seis meses”, explicó Amerio.

Fuente: Diario argentino El 9 de julio

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