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Continúan investigaciones para que los marcapasos funcionen con los propios latidos del corazón

Corazón al día

Nota

En el pasado Congreso Europeo de Cardiología, celebrado este mes en Barcelona, se presentó un dispositivo que se alimenta de los propios latidos del paciente. Simultáneamente, una joven física turca llamada Canan Dagdeviren, doctorada en la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign (EEUU), ha patentado otro dispositivo con igual objetivo



Los latidos del corazón pueden dar energía al propio marcapasos

En noviembre de 2012, bajo el epígrafe "Los latidos del corazón pueden dar energía al propio marcapasos", nos hacíamos eco de un estudio presentado en Los Ángeles, en las sesiones científicas de la Asociación Americana del Corazón, sobre un dispositivo en fase experimental que convertía la energía del latido de un corazón en electricidad suficiente para alimentar un marcapasos.

Parece ser que, bajo diversas tecnologías, se continúa avanzando para integrarlas en los marcapasos comerciales, lo que supondría dar un salto cualitativo en la calidad de vida de millones de personas que deben someterse cada 7 u 8 años a una operación de reemplazo, eludiendo este procedimiento quirúrgico que supone un riesgo para el paciente y un elevado coste sanitario. Por otra parte esta terapia sería más asequible para millones de personas que cada año mueren en el mundo por falta de acceso a un marcapasos.

Presentación en Congreso Europeo de Cardiología celebrado en septiembre de 2014

Continúan investigaciones para que los marcapasos funcionen con los propios latidos del corazón
De un lado, científicos suizos de la Universidad de Berna han desarrollado un prototipo inspirado en un reloj de pulsera que puede alimentar al marcapasos a través de los latidos del propio corazón del paciente.

Según el equipo de investigación, el sistema ha demostrado una potencia de salida media de 52 microvatios cuando se implanta en un cerdo de 60 kg, que es más que suficiente para la mayoría de los marcapasos modernos, que consumen alrededor de 10 microvatios.

El siguiente paso es miniaturizar aún más la tecnología, que sea más sensible al movimiento del corazón, y construir tanto sus funciones de recolección de energía y condensadores en un marcapasos. Esta configuración "todo-en-uno" eliminaría la necesidad de cables eléctricos, que puede fallar en los marcapasos convencionales.

Fuentes:
prnoticias.com
Sciencedaily

Dra. Canan Dagdeviren, Universidad de Illinois en Urbana-Champaign (EEUU)

Continúan investigaciones para que los marcapasos funcionen con los propios latidos del corazón
De otro lado, una joven física, la Dra. Canan Dagdeviren, ha creado un dispositivo implantable capaz de recoger, almacenar y transformar la energía del movimiento del corazón, el diafragma y los pulmones en corriente eléctrica. Este pequeño generador interno podría utilizarse, por ejemplo, para alimentar dispositivos biomédicos como un marcapasos.

Tras cuatro años de trabajo junto a ingenieros, informáticos y cirujanos, Dadgeviren y su equipo presentaron su invención, llamada PZT MEH, en febrero de 2014 en la revista PNAS. Previamente habían realizado ensayos in vivo y en animales -vacas, ovejas y cerdo- con resultados satisfactorios para la colocación y funcionamiento del sistema en su corazón, pulmón y diafragma.

Dadgeviren acaba de recibir autorización para iniciar un estudio de supervivencia en animales, paso imprescindible antes de pasar a las pruebas en humanos. En él colocarán el PZT MEH en el corazón de un animal y dejarán que haga vida normal durante un año, momento en que comprobarán si el dispositivo sigue siendo funcional. "Más tarde, se incrementará el tiempo de supervivencia para comprobar la durabilidad del dispositivo", añade la joven. Por ahora, Dadgeviren afirma que pueden estar "absolutamente seguros" de que el dispositivo puede operar hasta 6 meses de forma segura en el cuerpo. Para realizar estos cálculos han colaborado también con expertos en simulación de la Universidad de Northwestern (EEUU).

Fuente: MIT Technology review

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