A María del Rosario Real Ramos, o Chari, como la conocemos en la Asociación, le cambió la vida, como a muchos de nosotros, cuando dio a luz un pequeño con una cardiopatía congénita.
Maestra de profesión desde 1993, dejó de trabajar como educadora en 2001 para dedicarse completamente al cuidado de su hijo.
Como madre de un niño con una cardiopatía, creyó que era importante involucrarse en la Asociación. Y así lo hizo, entregando gran parte de su tiempo a la organización, en beneficio del resto de afectados.
Como reconocimiento a su dedicación, fue nombrada presidenta de Corazón y Vida en mayo de 2003, cargo que conserva merecidamente hasta el momento.