Inicio Facebook Twitter
¡ATENCIÓN! Esta página no es un consultorio médico. Los contenidos sobre cuestiones médicas aquí expuestos están documentados a partir de otras fuentes cuya exactitud o veracidad no podemos garantizar. Si quiere resolver alguna duda de carácter médico, le recomendamos que contacte directamente con un profesional de la salud cualificado.

'Para decidir sobre la interrupción de un embarazo necesitamos información precisa de los mejores profesionales de la salud'

Hablamos con...

Nota

Mª José Rider León, agente de seguros de Catalana Occidente, técnica especialista en Readiodiagnóstico, Primera Secretaria del PA en Córdoba y madre de una niña nacida con una cardiopatía congénita.



'Para decidir sobre la interrupción de un embarazo necesitamos información precisa de los mejores profesionales de la salud'
Mª José Rider León, madre orgullosa de dos hijas, Belén y Beatriz, residente en Córdoba, nos relata una historia que su familia ha sufrido en sus propias carnes y que quiere hacer pública a través de nuestra página web para que otros padres la tengan muy en cuenta si alguna vez se ven atrapados en una situación parecida.

Por estas fechas, hace aproximadamente dos años que Mª José y su marido, José Manuel, supieron que iban a ser padres. A las alegrías de las primeras semanas le sobrevino una verdadera pesadilla, en la que tuvieron que luchar contra las presiones de su entorno, que los animaban a abortar, y tomar decisiones sin contar con una información de calidad.

Hoy que sabemos que la historia tuvo un final feliz, todos dan la razón a Mª José y muchos la llaman "madre coraje".




¿Cómo acogió la familia la noticia de tu embarazo?

Con mucha ilusión y alegría. Era una niña muy deseada por mi marido y por mí ya que iba a ser la primera que tuviésemos juntos. Mi otra hija, Belén, que tenía por entonces 7 años, también estaba deseando tener una hermanita.


¿Cuándo recibes la noticia de que algo no va bien?

A las veinte semanas, en un control rutinario en el Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba, nos dijeron que nos esperásemos fuera hasta que acabaran con el resto de pacientes citados para ese día. Fueron unos minutos interminables. Cuando por fin entramos, nos comunicaron que en la ecografía se apreciaba una malformación cardíaca y una anomalía en los riñones del feto y que nos tenían que derivar al Servicio de Medicina Fetal.

Allí, tras explorarme con equipos más sofisticados y practicarme una amniocentesis, nos confirmaron que el feto sufría malformaciones en el corazón y que unos de los riñones estaba perdido y el otro en camino de perderse. Aunque parecía que genéticamente la niña no presentaba ninguna anomalía, estas patologías eran 'incompatibles con la vida'.


¿Qué posibilidades te ofrecieron entonces?

Sólo una. A partir de ese momento comenzaron las presiones para que abortase, insistiendo en que se agotaba el plazo legal para hacerlo. Me dijeron que la niña no viviría más de quince días y que, de llegar a nacer, moría en mis brazos. También me aseguraron que no había posibilidad de realizar ninguna intervención para solucionar el problema y que era una crueldad traer a una niña enferma al mundo.

Perdida la esperanza de la viabilidad del embarazo, muy cerca ya la semana 24 de gestación, acudimos a la clínica privada que nos habían indicado para informarnos, donde fueron muy persuasivos para convencernos de que había que interrumpir el embarazo. No hay que olvidar que para ellos sólo se trata de un negocio y que sus argumentos siempre van a ir en la misma dirección.


¿Cuál fue vuestra decisión?

Los detalles escabrosos de la intervención del aborto mediante inyección intracardiaca de cloruro potásico y mi corazonada de que el problema no era tan irreversible como nos contaban, aferrándome a que uno de los riñones había evolucionado positivamente y a la información sobre cardiopatías congénitas que encontramos en internet, nos planteaban serias dudas sobre que ese fuese el único camino posible a seguir. Finalmente, aunque confieso que con pocas esperanzas, exigimos nuestro derecho a una segunda opinión médica en el Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla para contar con información más precisa sobre las patologías antes de tomar una decisión tan difícil, y nos la concedieron.


¿Qué ocurrió en Sevilla? ¿os brindaron alguna solución alternativa al aborto?

En Sevilla, el diagnóstico del Dr. Guillermo Antiñolo, en cuyo equipo colaboraban el Dr. Félix Coserria, el Dr. Lutgardo García y la Dra. Ana Méndez, fue mucho más concreto y con unas perspectivas de vida radicalmente opuestas a las que nos daban en Córdoba. Respecto a la cardiopatía, se diagnosticó como una Tetralogía de Fallot, con una probabilidad de supervivencia del 95%. En cuanto a los riñones, nos dijeron que niños con los riñones peor que ella estaban ahora jugando en el parque, pero había que ver cómo evolucionaban y actuar en consecuencia.

Con esta información, decidimos seguir adelante con el embarazo. Llamamos a la clínica privada y anulamos definitivamente nuestra cita. Allí insistían en su inviabilidad y no daban crédito al nuevo diagnóstico.

Con el tiempo, el riñón izquierdo se recuperó por completo y, en la semana 36 de gestación, el propio Dr. Antiñolo me practicó una intervención intrauterina para drenar el otro. Se confirmaba así que el riñón de Beatriz que desde un principio dábamos por perdido tenía posibilidades de mejorar.

Una semana después de esta intervención, nacía por parto natural inducido una preciosa niña que, a día de hoy, crece sana, en su peso, con un riñón funcionando al 100% de su capacidad y otro recuperándose poco a poco. Su corazón, tras parcticarle una valvuloplástia a los 10 días de nacer y otra operación correctiva el pasado mes de enero, late ahora fuerte en su pecho.

Ahora, en la distancia, ¿cómo se recuerda la experiencia?

Me alegro mucho de haber luchado en su momento junto a mi familia contra todas las presiones externas, aunque muchas veces no puedo evitar llorar por haber estado a punto de tomar una decisión equivocada.

En definitiva, somos los padres quienes debemos decidir si abortamos o seguimos adelante con un embarazo, pero para tomar la decisión acertada, necesitamos tener información precisa de su viabilidad y de las posibles soluciones que pueden tener las patologías una vez nacido tu hijo por parte de los mejores profesionales de la salud.

Desde aquí invito a los padres que se encuentren en una tesitura como esta a que contacten con los mejores profesionales y pidan siempre una segunda opinión médica antes de tomar una decisión que les marcará para el resto de sus vidas, ya la tomen en uno u otro sentido.

Leído 2356 veces





Comentarios
La Asociación no se hace responsable de las opiniones expresadas por los usuarios.

1.Publicado por Jose el 15/05/2013 18:36 (desde móvil)

2.Publicado por Patricia el 15/05/2013 18:45 (desde móvil)
Son un ejemplo de lucha y superacion y la pequeña Beatriz mas todavia, que disfruten de su triunfo, que se lo han ganado a pulso.

3.Publicado por Candido el 18/05/2013 15:55
El caso de mi mujer y el mío es muy similar, pero con un resultado diametralmente opuesto. Nuestro hijo se llamaba Marcos.


Enhorabuena a esta familia Cordobesa.

4.Publicado por Paco Rueda el 27/05/2013 01:04 (desde móvil)
Felicidades por vuestro corage. Un abrazo

5.Publicado por Mª Luz Méndez el 30/05/2013 07:46
Maria José, no se si yo hubiera sido capaz de hacer lo que tú has hecho. Afortunadamente estais disfrutando de vuestra preciosa Beatriz que os lo teneis bien merecido. Besos muy fuertes.

6.Publicado por Paco Reguera el 02/09/2014 13:49 (desde móvil)
Hola!!!

Qué alegría ver tan bien a Beatriz!
Coincidimos en la misma habitación del hospital infantil V del Rocío en Enero de 2013.
Curro, nuestro hijo también se encuentra perfectamente después de las operaciones.
Un beso a la familia!

Nuevo comentario:

(*) Los campos marcados con asterisco son obligatorios.








L M M J V S D
    1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30      


Suscripción al Boletín
E-mail:








Visitas

PageRank


Miembro de FEDER

Creative Commons License    Producido por: Splendor Comunicación (Euromedia Grupo)