El pasado día 14 de Diciembre, estaba previsto hacerle a mi hijo Israel una ablación por cateterismo en su corazón, el cual ya ha sido intervenido de un Glenn ( a los dos años de vida) y posteriormente de un Fontan (con cuatro años). El problema surgía en que, debido a la imposibilidad de acceder por la parte derecha, había que hacerlo por la izquierda, o sea, de forma retrograda, como llaman ellos. Hasta aquí todo normal, lo difícil vino después, y es aquí donde yo quiero resaltar la categoría humana y profesional de los Sres. Dr. José De los Santos, cardiólogo infantil del Virgen del Rocío, y del Dr. Pedrote, electrofisiólogo del Hospital General 'García Morato' y del equipo que participó en dicha tarea.
Cuando llevaban un tiempo realizando la tarea, solicitaron nuestra presencia (papá y mamá) para comunicarnos lo siguiente: (palabras textuales del Dr. Pedrote) "Nos hemos encontrado con un 'MIURA'. O tiramos para atrás o nos arriesgamos". La decisión era drástica y sin tiempo para pensar, por lo que casi sin reaccionar le dijimos que en sus manos estaba la vida de nuestro hijo.
La decisión fué acertada, pues esta 'CUADRILLA' y sus 'MAESTROS' triunfaron y cortaron 'DOS OREJAS Y RABO'.
Fue un triunfo porque es la primera vez que se realiza (según estadísticas) una intervención de este tipo aquí en España con un niño de cinco años y veinte kilos de peso, por lo que he ahí la importancia y riesgo que supone dicha tarea.
Sirva esta mi carta para agradecer de corazón a estos profesionales que en cierto modo nos han devuelto la alegría que íbamos perdiendo.
Sirva también de precedente para aquellos padres que tengan hijos en la misma situación o parecida (que por suerte son pocos los casos) para que sepan que hay profesionales que aman su trabajo y no cesan en el empeño de conseguir avanzar para que nuestros hijos tengan una vida mejor .
G R A C I A S .
Antonio López López y Pepi Camacho Lima