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Una madre denuncia graves fallos en el reconocimiento de la cardiopatía de su bebé en el Hospital de la Línea

Nosotros contamos

Nota

Fátima, la madre del bebé, y su abuela se han alojado en el piso que nuestra Asociación pone a disposición de los padres de niños hospitalizados en el Virgen del Rocío, ocasión que hemos aprovechado para conocer a fondo su caso.



Una madre denuncia graves fallos en el reconocimiento de la cardiopatía de su bebé en el Hospital de la Línea
Fátima tiene 19 años y es la madre de Alejandro José, un pequeño de algo más de cuatro meses que se encuentra ahora ingresado en el Hospital Infantil del Virgen del Rocío. Allí ha tenido que ser intervenido de urgencia tras haber salido milagrosamente vivo de una parada cardiorespiratoria, no sabemos aún si con secuelas.

A Alejandro, que tenía previsto venir al mundo sobre mediados de enero de este año, le adelantaron su cita al pasado 19 de diciembre, casi un mes antes de lo previsto, cuando su madre fue víctima de un accidente durante un reconocimiento médico. Ese día nació en el Hospital de La Línea, por cesarea, un pequeño supuestamente sano.

Sin embargo, sus padres sentían que algo iba mal. Desde las primeras etapas de su embarazo, Fátima había advertido a sus ginecólogos del SAS que era hipertensa y diabética. Así mismo, les hizo saber que tenía antecedentes familiares con cardiopatías, con la intención de que los médicos hicieran un seguimiento especial de su embarazo.

Durante su recuperación en el hospital, los padres de Alejandro observaban que éste no comía y que tenía las manos y los pies morados. Como cualquier pareja primeriza, consultaban con las enfermeras, quienes les contestaban que “si el niño no comía, no podían obligarle a que comiera y que, si tenía las manos y los pies morados, era porque tenía frió”. Con este dignóstico, las profesionales les recomendaron "botas y manoplas para combatir el frío".


De vuelta a casa

Pese a la insistencia de los padres en la anomalía de la situación, el personal del hospital seguía sosteniendo que el niño estaba sano. Según declaraciones de Fátima a Corazón y Vida, "el responsable de pediatría del hospital observó que el niño estaba amarillo y ordenó una prueba de bilirrubina, la cual resultó negativa". Los padres, confiando en los profesionales del hospital, se fueron con el bebé a casa en cuanto les dieron el alta.

Ya en casa, Fátima y Alejandro José, los padres del pequeño, notaban que el bebe seguía sin querer comer, dormía mucho, no lloraba nunca y no defecaba. Cansados de esperar una recuperación que no llegaba, deciden llevarlo a Urgencias del mismo hospital, donde el médico de guardia les manifiesta que todo es normal y les receta supositorios de glicerina para el bebé.


De hospital en hospital

Todo sigue igual, hasta que el día 6 de enero Fátima y su madre vuelven a llevarlo a Urgencias. El bebé había sufrido una parada cardiorespiratoria, de la que consiguen reanimarlo con mucho esfuerzo.

El bebé es trasladado de inmediato en helicóptero a Cádiz, al Hospital Universitario Puerta del Mar. Una vez allí, Fátima les informa de todo lo sucedido y por fin deciden hacerle un ecocardiograma. Media hora después, los médicos le diagnostican una 'Cardiopatía Venosa Pulmonar Anómala Total', congénita, por supuesto.

Así es como Alejandro es trasladado finalmente al Hospital Virgen del Rocío, donde ingresa el pasado 8 de enero y es intervenido de urgencia. Allí, el médico le comenta a Fátima que una cardiopatía como la de su hijo debía haberse detectado desde el primer momento, durante el embarazo.

El bebe, se encuentra estable tras la operación de corazón, pero sigue hospitalizado desde hace tres meses a consecuencia de la parada cardíaca que sufrió y que, probablemente, le dejará secuelas cerebrales que afectarán a su movilidad y a su vista.


Indignación de la familia

Los padres y familiares del pequeño Alejandro José se sienten completamente indignados con lo sucedido, ya que si desde un principio se le hubiese diagnosticado la afección cardíaca al niño, no hubiese padecido estas secuelas. A pesar de que la atención y el trato recibidos en los hospitales de Cádiz y Sevilla han sido exquisitos, han puesto una reclamación al Hospital de La Línea, que está investigando el caso. Fátima nos comentó que "en este hospital suelen ser muchas las quejas de personas que no reciben un servicio deseable".

Estos padres piden justicia y aseguran que no quieren dinero, sino que la Seguridad Social se haga cargo del tratamiento indicado para la recuperación de su hijo, en caso de demostrarse la negligencia por parte de los profesionales sanitarios del SAS.

Contando su historia, Fátima quiere invitar a otras madres y padres a denunciar las negligencias del personal de los Hospitales y animarlos a luchar por el bienestar de sus hijos.


Más sobre el caso

Ver artículo del Diario de La Línea>
Ver artículo de Europa Sur>

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