Inicio Facebook Twitter
¡ATENCIÓN! Esta página no es un consultorio médico. Los contenidos sobre cuestiones médicas aquí expuestos están documentados a partir de otras fuentes cuya exactitud o veracidad no podemos garantizar. Si quiere resolver alguna duda de carácter médico, le recomendamos que contacte directamente con un profesional de la salud cualificado.

Un lector de ABC comparte nuestra preocupación por el cierre de quirófanos en el Virgen del Rocío durante el verano

Nosotros contamos

Nota

Nos hacemos eco de una carta al director publicada el pasado 13 de agosto en ABC en la que se recoge una preocupación que también compartimos desde Corazón y Vida: el cierre de quirófanos del Hospital Vírgen del Rocío de Sevilla en verano. Su autor, Antonio Romero-Haupold, colabora asiduamente con nuestra Asociación y fue protagonista de una de nuestras entrevistas.



Ponerse malo en verano


Un lector de ABC comparte nuestra preocupación por el cierre de quirófanos en el Virgen del Rocío durante el verano
En verano no se puede poner uno malo en Sevilla. Con una gestión solo comparable a la del camarote de los hermanos Marx, a la dirección del hospital Virgen del Rocío le ha parecido razón suficiente que Chaves comprometiese a la Junta a tener una habitación por paciente para hacinar a las familias en celdas de tres en tres. Al hospital sólo lo salva la tremenda humanidad de sus equipos médicos que durante esta época del año aúnan esfuerzos con los pacientes para luchar contra la enfermedad y combatir contra un sistema que ansía convertir a los pacientes en impacientes, en ganado, en números. En nada.

Pero, ¿cuál es el problema?, el problema es que el Hospital Infantil ha cerrado este verano un ala entera. Es decir, que en un ala no tenemos camas para todos los enfermos que las necesitan y en la otra ala hay habitaciones y camas vacías.

Pero lo peor es que también han suprimido dos de los tres días de quirófano de cirugía cardiovascular pediátrica que cada semana se venían haciendo. Cuello de botella con el que se alargan las listas de espera y se empeora la situación de los pacientes.

Además se han unido los dos servicios de cirugía en uno solo, a sabiendas de que el apilamiento de enfermos en el posoperatorio es uno de los mayores focos de riesgo de infecciones hospitalarias. En definitiva, que Harpo, el mudito de los hermanos Marx, lo haría mejor.

Y entre tanto, ante tanta fiesta, pacientes y doctores no saben qué hacer. Se enfrentan sin saberlo al famoso dilema shakesperiano del ser o no ser: denunciar al sistema, con el riesgo de que éste los pueda «castigar» o resignarse y asumirlo como imposible de cambiar, intentando sobrellevarlo y humanizar lo inhumano a base de ayudar a los enfermos «fuera del sistema».

Yo digo que debemos hacer algo. Y me arriesgo a decir que no seria difícil hacerlo. No es un problema de dinero, es un problema de gestión. Si nos fijamos en otros sectores los problemas de colas y de flujos ya están solucionados hace mucho tiempo.

Pero también digo que si fuese un problema de dinero, que no lo es, como andaluz que cuenten con el mío. Yo prefiero gastarme el dinero de mis impuestos en tener buenos quirófanos y en pagar profesionales que vengan contentos a trabajar en verano, antes que en hacer miradores para ver ballenas en República Dominicana, carriles bici o incluso, si me apuras, dedicar el 0,7 por ciento al tercer mundo, entre otras cosas porque la ayuda no llega. Hay que poner las cosas en perspectiva. Primero la salud de nuestros hijos y luego lo demás.

Antonio Romero-Haupold. Sevilla.



Carta al Director publicada en ABC el 13 de agosto de 2009

Leído 699 veces





Nuevo comentario:

(*) Los campos marcados con asterisco son obligatorios.








L M M J V S D
        1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31


Suscripción al Boletín
E-mail:








Visitas

PageRank


Miembro de FEDER

Creative Commons License    Producido por: Splendor Comunicación (Euromedia Grupo)