Muchos niños y niñas con cardiopatía congénita ingresan numerosas veces en el hospital a lo largo de sus vidas. Cuando la estancia es de larga duración, la rutina del menor puede verse afectada. Para un niño, tanto el contexto familiar como el escolar componen su “mundo”, y en ambos surgirán modificaciones debido a los ingresos hospitalarios.

Indudablemente, este tipo de circunstancias que viven personas con cardiopatías congénitas pueden influir en su vida escolar. Aunque es posible que las operaciones de corazón se realicen a los pocos días o meses del nacimiento, hay niños y niñas que también son intervenidos en los años posteriores. Los procedimientos quirúrgicos, las revisiones y pruebas periódicas hacen que tengan que esto afecte a la frecuencia y regularidad con la que asisten al centro educativo.

Hay periodos en los que pierden muchas horas de clase o faltan a los exámenes, lo que comportará un retraso en la adquisición de los conocimientos propios de su curso. De ahí, que en ocasiones necesiten mayor apoyo por parte del profesorado para intentar que su ritmo se acople lo antes posible al del resto de la clase.

como afecta la cardiopatia a la vida escolar

¿Qué hay que tener en cuenta para la vuelta al cole?

Tener esto presente nos permite tomar control de la situación y comenzar a buscar soluciones. Os proponemos algunas sugerencias:

Es fundamental informar sobre la cardiopatía congénita que tiene nuestro hijo o hija a los maestros y profesores. Cuando empiezan la etapa escolar o se incorporan a él después de un tratamiento, los progenitores deben facilitarle toda la información necesaria sobre la afección, y aportar, también los informes médicos para que se entienda mejor.

Es recomendable que la alumna o el alumno con cardiopatía congénita sea tratado igual que el resto de estudiantes. La mayoría puede disfrutar de una vida normalizada, atendiendo a sus necesidades específicas, en caso de tenerlas. Es fundamental que no reciba un exceso de protección si queremos que se sienta parte del grupo.

También es aconsejable solicitar la valoración psicopedagógica del alumno o alumna para que se estime la necesidad o no de realizar adaptaciones curriculares.

Fomentar el contacto con los compañeros de clase durante el tiempo que el menor esté hospitalizado – mediante cartas, dibujos o llamadas telefónicas por ejemplo,- y animarle a que asista al aula hospitalaria. El objetivo de estas aulas es asegurar la continuidad del proceso educativo y evitar el desfase escolar, en coordinación y colaboración con el centro de referencia de cada menor, promoviendo la comunicación con su tutor o tutora y con el resto de la clase. Esto le permitirá que no pierda el contacto con el curso académico, además de favorecer su estado emocional.

Cuando nuestro hijo o hija vuelve a casa le espera un tiempo de reposo sin ir al colegio. Para continuar con el hábito de estudio existen servicios como el Programa de Apoyo Domiciliario Educativo de la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía, que cuenta con profesores voluntarios para atender a los menores que no pueden asistir a su centro educativo. La información para su solicitud se puede encontrar en este enlace.

La vuelta al cole es un momento importante para estos niños y niñas. Aparecen ilusiones, miedos y dudas en relación a su nivel de competencia social y escolar. Los padres y madres debemos animarle y reducir sus preocupaciones aunque no restándoles importancia, sino escuchándole, y hablando sobre ello.

cardiopatias congenitas y vida escolar

Conviene no perder de vista que un niño o niña enfermos siguen siendo niños, tienen necesidades y derechos que deben ser respetados. Es recomendable tratar la enfermedad con naturalidad, que tu hijo o hija sea consciente de su cardiopatía y de las implicaciones que conlleva, siempre en función de la edad. Debemos reñirle y poner límites cuando lo requiera, dejar que se tropiece para que pueda aprender de los errores, y reforzarle positivamente cuando se lo merezca.

No por proteger más estamos demostrándole más amor. Tanto los niños y niñas con cardiopatías congénitas como los sanos necesitan cierta “libertad” y algunos “límites”, y les basta con saber que cuando necesiten a sus progenitores podrán acudir porque ellos estarán ahí.

En la Asociación Corazón y Vida, contamos con servicios de apoyo psicológico y asesoramiento, entre otros, para prestar ayuda a personas de este colectivo que lo necesitan. Además, ofrecemos acompañamiento hospitalario y apoyo emocional en los momentos más complicados. Si necesitas este tipo de atención, no dudes en ponerte en contacto con nosotros. Desde 1993, trabajamos en Andalucía para mejorar la calidad de vida de quiénes padecen cardiopatía congénita y dar  visibilidad a esta afección.