Científicos de las universidades de Bristol y Cambridge han desarrollado una nueva válvula cardíaca polimérica con una vida útil potencialmente más larga que las válvulas artificiales actuales, lo que evitaría la necesidad de que millones de pacientes con válvulas cardíacas enfermas requieran anticoagulantes de por vida. Los últimos resultados in vitro del equipo, publicados en Biomaterials Science, sugieren que el PoliValve podría durar hasta 25 años.

Más de 1.3 millones de pacientes con válvulas cardíacas enfermas necesitan terapia de reemplazo valvular a nivel mundial cada año. Actualmente hay dos tipos de válvulas artificiales disponibles y ambas tienen limitaciones en durabilidad o en biocompatibilidad. Las válvulas biológicas están hechas de tejido fijo de cerdo o vaca y tienen una buena biocompatibilidad, lo que significa que los pacientes no necesitan tabletas anticoagulantes de por vida. Sin embargo, solo duran de diez a 15 años antes de fallar. De otro lado, las válvulas mecánicas, con muy buena durabilidad, tienen una biocompatibilidad deficiente y los pacientes deben tomar anticoagulantes a diario para evitar complicaciones potencialmente mortales debido a los coágulos sanguíneos.

El PoliValve, está hecha de un copolímero especial y diseñada para parecerse a la flexibilidad, biocompatibilidad y durabilidad de una válvula cardíaca natural, corrigiendo las limitaciones de las válvulas artificiales biológicas y mecánicas actuales. Además, se realiza mediante un simple proceso de moldeo, reduciendo notablemente los costos de fabricación y control de calidad.

El PoliValve corrige las limitaciones de las válvulas biológicas y mecánicas disponibles en la actualidad

De acuerdo con las normas ISO, una nueva válvula cardíaca artificial debe soportar un mínimo de 200 millones de repeticiones de apertura y cierre durante la prueba de banco (equivalente a cinco años de vida útil) para ser probada en humanos. La nueva válvula polimérica Cambridge-Bristol las ha superado cómodamente. El PoliValve también ha excedido los requisitos de las normas ISO para las pruebas hidrodinámicas, mostrando un rendimiento funcional in vitro comparable a la mejor válvula biológica disponible actualmente en el mercado. El pequeño estudio piloto de factibilidad in vivo en tres ovejas de una a 24 horas después de la cirugía ha demostrado que la válvula es fácil de coser, sin fallas mecánicas, sin insuficiencia transvalvular, gradientes transvalvulares bajos y buena biocompatibilidad en histopatología.

Artículo original publicado en Biomaterials Science

Artículo publicado por la Universidad de Bristol