Los resultados de la investigación se publicaron en la revista "British Medical Journal", donde se difundió la idea de que el ácido fólico, además de ayudar a evitar la posibilidad de que el bebé tenga tubo neuronal o que sufra de espina bífida, también era positivo con referencia a las cardiopatías congénitas.

Aunque la disminución en el caso de nacimientos con cardiopatías congénitas fue tan sólo de un 6% en el estudio, no deja de ser una gran noticia dada la enorme complejidad de los tratamientos que requieren estos defectos.

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