El corazón artificial total se usa como puente para el trasplante cardiaco

El corazón artificial total está indicado para el paciente más enfermo, con fallo ventricular terminal y que no tiene esperanza de recuperación, por lo que se utiliza como puente para el trasplante. A diferencia de los dispositivos de asistencia -en los que se deja el corazón en su sitio y se añade el equipo-, en el caso del corazón artificial se retira el órgano y se coloca el dispositivo en el pecho del paciente.

Como ha explicado el cirujano Pascal Leprince, «los resultados han mejorado mucho, ya que presenta mejores tasas de supervivencia que se han conseguido con una mejor selección del paciente. La mejora más significativa desde el punto de vista del dispositivo es que la consola es ahora portátil, lo que permite que el paciente pueda salir del hospital y asistir a centros de rehabilitación y vivir en su casa, cuando antes estaba obligado a permanecer en la cama hospitalaria». En su opinión, el incremento en la calidad de vida permite que el paciente mejore.

Infecciones peligrosas

El principal peligro procede de las infecciones, ya que se trata de pacientes muy enfermos. «La tasa de infecciones es elevada -más del 10 por ciento-, lo que supone un problema, ya que una vez que se produce la infección no puede curarse y únicamente puede controlarse. Esto implica que el enfermo debe tomar antibióticos de por vida y debe desinfectarse el tórax periódicamente, por lo que deben de ponerse de nuevo en lista de espera para que sean trasplantados cuanto antes», ha advertido Leprince.

Según su criterio, el futuro en este ámbito implica conseguir que los pacientes estén menos enfermos y que puedan utilizar de este modo un dispositivo de asistencia al ventrículo izquierdo (LVAD, según sus siglas en inglés), en vez de un corazón artificial total. Como ha destacado, «la calidad de vida con un LVAD es mucho mejor: en el futuro habrá que intentar evitar el corazón artificial total, pero no podremos lograrlo, porque siempre tendremos pacientes con insuficiencia cardiaca muy grave o a los que tendremos que extirpar los dos ventrículos. Por tanto, en estos pacientes habrá que perfeccionar más la consola portátil para que mejore su calidad de vida en casa».

Cada vez más asistencias

Por su parte, el coordinador del curso Albert Miralles, cirujano cardiaco del Hospital Universitario de Bellvitge y responsable del área de trasplante cardiaco e insuficiencia cardiaca del centro, ha señalado que la situación de las asistencias ventriculares de larga duración en la insuficiencia cardiaca crónica en España es ligeramente inferior a la de países de nuestro entorno.

«El principal motivo es la excelente tasa de donación y, como la mayoría de estas asistencias se utilizan como puente al trasplante, tenemos la capacidad de trasplantar a los pacientes relativamente rápido, por lo que las asistencias que se utilizan son de corta duración», ha recordado. A juicio de Miralles, esta circunstancia «evidentemente» va a cambiar, como ha sucedido en Europa y, cada vez más, serán precisas asistencias de más larga duración.

Fuente: Diario Médico