Suspendida la actividad del personal voluntario en los centros sanitarios

Como consecuencia de la situación generada por la evolución del coronavirus (COVID-19), por Orden de 13 de marzo de 2020 , entre las medidas preventivas de salud pública y en el Servicio de Salud Andaluz, se adoptó una que ha impedido la prestación de nuestro servicio de Apoyo Psicológico en el H.U. Virgen del Rocío de Sevilla y en el H.U. Reina Sofía de Córdoba, esto es la suspensión de “la actividad del personal voluntario en los centros sanitarios”. Suspensión interpretada de la manera más extensiva, al incluir entre dicho personal voluntario a las profesionales contratadas por la Asociación para prestar dicho servicio.

Orden de 13 de Marzo de 2020, por la que se adoptan medidas preventivas de salud pública en la Comunidad de Andalucía como consecuencia de la situación y evolución del coronavirus

Escritos presentados para reactivar el servicio

Necesitamos se nos explique el por qué se suspende dicha actividad, así como la diferencia existente entre un niño o joven con problemas oncológicos y aquellos que, habiendo nacido con una cardiopatía congénita, se encuentran ingresados en un hospital con ventilación mecánica, enchufados a un Sistema de Oxigenación por Membrana Extracorpórea (ECMO) tras una intervención quirúrgica de más de 8 horas o a la espera de ser trasplantados de corazón

Ante la dispar actuación de los distintos hospitales, remitimos un escrito al SAS y a la Consejería de Salud, a fin de clarificar la situación. En él aceptábamos la suspensión del voluntariado en general pero intentamos se diferenciase de la labor realizada por las profesionales colegiadas y especialistas en Psicología General Sanitaria contratadas por las asociaciones, en el convencimiento de que su labor jamás podrá tener consecuencias negativas para la Salud Pública o suponer un riesgo inminente y extraordinario, sino que, por el contrario, su trabajo favorecería la salud mental de los pacientes. Entendemos que, conforme a la Ley 33/2011, General de Salud Pública, se concede la consideración de profesión sanitaria a la actividad profesional de la Psicología General Sanitaria en dicho sector.

Primer escrito remitido a la Consejería de Salud

Desgraciadamente, la respuesta de la Junta de Andalucía no solo mantuvo su criterio sino que, a nuestro juicio, empeoró aún más la situación dado que, mediante la Orden de 29 de octubre de 2020 no solo no aclara dichos aspectos sino que oficializa una discriminación por razón de la enfermedad que se padezca, al suspender la actividad del personal voluntario en centros sanitarios, “salvo cuidados oncológicos y paliativos”.

Orden de 29 de Octubre de 2020 donde se adoptan medidas temporales y excepcionales por razón de salud pública en Andalucía

Respuesta de la Administración al primer escrito

Ante la frustrante respuesta de la Administración y la discriminación por razón de la enfermedad que se padece, oficializada en la Orden antedicha, decidimos remitir un segundo escrito donde solicitábamos “Tenga por recibido este escrito y se den las instrucciones oportunas para que, en todos los hospitales andaluces, se permita la actividad de los profesionales en Psicología General Sanitaria en aquellos casos donde se venía haciendo con carácter previo a la actual pandemia, por existir un convenio en vigor o, en su defecto, mediante resolución motivada, se nos explique el por qué se suspende dicha actividad, así como la diferencia existente entre un niño o joven con problemas oncológicos y aquellos que, habiendo nacido con una cardiopatía congénita, se encuentran ingresados en un hospital con ventilación mecánica, enchufados a un Sistema de Oxigenación por Membrana Extracorpórea (ECMO) tras una intervención quirúrgica de más de 8 horas o a la espera de ser trasplantados de corazón (situaciones reales y actuales de fácil comprobación)”.

Segundo escrito remitido a la Consejería de Salud

La segunda respuesta fue, si cabe, más desilusionante que la primera. juzguen ustedes.

Respuesta al segundo escrito

Reunión mantenida con D. Carlos León Fortea, Jefe de Gabinete de la Consejería de Salud

Tras el infructuoso resultado de nuestros escritos, decidimos solicitar una cita con la Consejería de Salud, siendo atendidos por el Jefe de Gabinete de la Consejería de Salud, D. Carlos León Fortea, el 4 de febrero de 2021, a quién le describimos el porqué de los escritos remitidos a la Consejería, nuestra aceptación y comprensión en lo referente a la  no actuación de voluntarios durante la pandemia, así como nuestra incomprensión en relación con la prohibición de actuación de las profesionales contratadas por la Asociación para el apoyo psicológico, habida cuenta de que son psicólogas con el master en Psicología General Sanitaria y su consideración como personal sanitario conforme a ley. Igualmente le mostramos nuestra discrepancia por la discriminación (término que lo incomoda enormemente) en relación con los pacientes de oncología.

Dado que en plenas navidades fuimos instados a desocupar el despacho de nuestra psicóloga en el Hospital Materno-Infantil Virgen del Rocío, “con carácter provisional”, también le hicimos partícipes de dicho problema a fin de que se nos restituya a la mayor brevedad posible.

Ilusos de nosotros, creíamos que ambos problemas se resolverían pero la realidad se ha impuesto, nuestros problemas no significan nada para ellos, tras sus buenas palabras nos ha ignorado por completo.

Reunión mantenida con la Delegada territorial de Salud y Familia en Sevilla, Dña. Regina Serrano Ferrero

El 11 de Marzo de 2021 fuimos recibidos por Dña. Regina Serrano, extremo que le agradecemos muy sinceramente, encontrándonos a la espera y sin noticias desde entonces. Desgraciadamente, mucho nos tememos que nada cambiará pero aún le ofrecemos el beneficio de la duda.

En definitiva, desde el 13 de marzo de 2020, hace más de un año, el trabajo que desarrollaban nuestras psicólogas en los hospitales Virgen del Rocío de Sevilla y Reina Sofía de Córdoba, ante el desconcierto de nuestro colectivo, no se está prestando. Desconcierto al que ha de sumarse la incomprensión ante la discriminación frente a los pacientes oncológicos, a los que sí se les permite mantener igual servicio de apoyo psicológico sin ningún problema.