El Dr. Mark Rodefeld, cirujano cardíaco pediátrico en la Universidad de Indiana, conoce bien los corazones de los niños. Uno de los problemas del corazón en particular ha consumido gran parte de su investigación, las cardiopatías congénitas univentriculares, y se ha acercado a la NASA para intentar resolverlo.

Al tener la mitad de un corazón le falta la mitad de su capacidad de bombeo para oxigenar la sangre, debiendo realizar el doble de trabajo. En la actualidad, la mejor solución es un trasplante de corazón, sin embargo, es una opción limitada debido a la disponibilidad de donantes y el éxito a corto plazo.

La solución utilizada con los pacientes es quirúrgica pero no es curativa, es una solución parcial denominada procedimiento de Fontan, que requiere tres cirugías a corazón abierto para crear una red de circulación pasiva que reemplace la función de bombeo de sangre del ventrículo que falta.

“Los niños sobreviven, pero con el tiempo, la ineficiencia en la circulación por la baja presión de bombeo se manifiesta al principio de su etapa de adultos, cuando la parte existente de su corazón se ha desgastado por haber tenido que realizar todo el trabajo"

Al Dr. Rodefeld se le ocurrió una idea para insertar una pequeña bomba cónica, impulsada por un motor eléctrico, en una red existente del Fontan. Esta bomba reproduciría las presiones y el flujo procedentes del cuerpo y la cabeza, reduciendo el desgaste y consiguiente daño en el ventrículo existente y ampliando la vida del paciente.

"Yo sabía que quería poner un motor bi-cónico en la sección transversal de la red, pero necesitaba expertos en tecnología de volante de inercia de la Glenn Research Center de la NASA para diseñar y reducir su tamaño", explica.

Un equipo de ingenieros del Glenn Research Center pasó dos años en el diseño, construcción y prueba de una bomba cardíaca bicónica para Rodefeld. Finalmente se completó un prototipo funcional.

El diseño construido y las pruebas han conducido a resultados exitosos que demuestran la viabilidad de la idea original de Rodefeld. Pero aunque el tamaño del motor ha sido reducido significativamente, los ingenieros necesitan que sea aún más pequeño para encajarlo en la arquitectura de la circulación de Fontan.

El desarrollo adicional ayudaría a disminuir el tamaño del motor hasta el diámetro requerido – el de una moneda-.

Fuentes:
NASA
Space Daily