Conforme hemos ido informando en distintos artículos publicados en nuestra web (entre otros «Los latidos del corazón pueden dar energía al propio marcapasos» -año 2012-; «Continúan las investigaciones para que los marcapasos funciones con los propios latidos del corazón» -año 2014-; «El corazón como fuente de energía de marcapasos y desfibriladores» -febrero de 2019-) investigadores de todo el mundo continúan trabajando para lograr la autoalimentación de dispositivos médicos implantables.

Un nuevo estudio, en esta ocasión de expertos del Instituto de Tecnología de Georgia, en Atlanta, y del Instituto de Nanoenergía y Nanosistemas de Pekín, ha presentado esta semana en nature Communications un dispositivo implantable capaz de extraer la suficiente energía del impulso cardíaco como para hacer funcionar un marcapasos comercial.

Los marcapasos  y otros aparatos médicos semejantes funcionan con baterías rígidas, que abultan y tienen una duración limitada. Los dispositivos electrónicos médicos implantables autoalimentados que recolectan energía biomecánica del movimiento cardíaco, el movimiento respiratorio y el flujo sanguíneo son parte de un cambio de paradigma que se encuentra en el horizonte.

Los autores han demostrado en cerdos que el sistema implantado no solo era capaz de estimular el ritmo cardíaco, sino que también podía revertir la arritmia sinusal y prevenir así el deterioro que lleva a una disfunción sinusal y la fibrilación ventricular, con un eventual fallecimiento.

Aunque el sistema está lejos del uso clínico, pues hay que optimizar el tamaño, la eficiencia y la bioseguridad a largo plazo, la energía recogida de cada ciclo cardíaco es mayor que la necesaria para la estimulación en humanos. Los autores sugieren que esta tecnología podría tener múltiples aplicaciones, incluida la ingeniería de tejidos, la regeneración nerviosa y la diferenciación de células madre.

Artículo original de nature communications