Reseña histórica.

¿Se atiende adecuadamente a los niños con cardiopatías congénitas en el Hospital U. Puerta del Mar?

A finales de 1977 se inauguró el actual Hospital U. Puerta del Mar de Cádiz, construido sobre la extinta Residencia Sanitaria «Fernando Zamacola» de 1954, suponiendo un punto de inflexión en la atención y en el cuidado de la salud de la población gaditana. En dicha fecha el Servicio de Pediatría contaba con dos especialidades pediátricas: Neonatología y Cardiología Pediátrica. El jefe de sección de Cardiología Pediátrica, Dr. Mario Cazzaniga Bullón (actualmente en la U. Médico-quirúrgica de Cardiología Pediátrica y Cardiopatías Congénitas del H. Ramón y Cajal de Madrid) pidió excedencia después de dos años y la plaza nunca más se volvió a convocar.

Tras dicha marcha se hace cargo la Dra. Carmen Olivera Avezuela, que venía trabajando con él, quedando completamente sola para atender toda la cardiología pediátrica derivada a este hospital de referencia provincial, incluida Ceuta, compaginando su trabajo con Pediatría General. Durante muchos años realizó su trabajo sometida a una gran presión asistencial, exigencias desmedidas y una gran falta de medios, existiendo tiempos en los que incluso se dejaron de hacer cateterismos infantiles aunque, afortunadamente, estos fueron menos necesarios con la llegada de la ecografía.

A finales del año 2008 nos hacíamos eco en nuestra Web de la llegada, a la Unidad de Cardiología Pediátrica del Hospital Puerta del Mar de Cádiz, de un nuevo ecocardiógrafo y de la incorporación de una segunda cardióloga pediátrica, la Dra. Maya Carrasco. Hechos comentados por la propia Dra. Olivera en los siguientes términos: “esto es una buena noticia, por lo que debemos alegrarnos todos, especialmente tras las dificultades que hemos sufrido durante tanto tiempo”.

Situación actual.

Desgraciadamente, “poco duró la alegría en casa del pobre”, la Dra. Maya dejó de trabajar en el H. Puerta del Mar, incorporándose un nuevo cardiólogo pediátrico, Dr. Rodríguez González, pero con un contrato precario y a tiempo parcial, denominado en el argot médico contrato “búho” aludiendo a las guardias nocturnas, y la Dra. Olivera se jubiló en diciembre de 2010. Inconcebiblemente, esta plaza ha ido a parar a otra especialidad por lo que, en la actualidad, tan sólo atiende a nuestro colectivo el Dr. Rodríguez González contratado en precario y a tiempo parcial.

No dando crédito a la situación descrita, y convencidos de que la misma impide dar una adecuada atención sanitaria a los niños y jóvenes con una cardiopatía congénita, decidimos remitir un escrito a la Gerencia del Puerta del Mar para verificar la exactitud de nuestras informaciones y, de ser ciertas, conocer la planificación o gestiones llevadas a cabo para darle solución. La contestación no pudo ser más desalentadora, no desmienten la situación descrita anteriormente y aluden, a fin de justificar su atención adecuada a estos pacientes, a la constitución de una Unidad de Gestión Clínica de Pediatría intercentros con el Hospital de Puerto Real donde, al parecer, hay un ecocardiógrafo nuevo y un cardiólogo pediátrico “de dilatada experiencia”.

Conclusiones

En resumen, para justificar la precaria situación del Hospital Puerta del Mar en cuanto a la cardiología pediátrica, a nuestro juicio en unas condiciones en las que difícilmente puede darse una adecuada atención sanitaria a los niños con cardiopatías congénitas y de las que podrían derivarse resultados fatales, ya sea lesivos o mortales, posiblemente catalogables como penalmente imprudentes, se nos habla de la mejora del Hospital de Puerta Real en dicha subespecialidad médica, extremo del que hemos de congratularnos pero que no resuelve en absoluto el problema de Cádiz.

Según la opinión de especialistas en la materia, compartida por esta Asociación, la solución pasa, como mínimo, por formalizar la plaza a tiempo total del cardiólogo pediátrico de Cádiz, completando la Unidad lo antes posible con un segundo profesional, como en tiempos pretéritos. Es lo recomendable en otras especialidades pediátricas; más en la más antigua y necesaria. Lógicamente, acompañado de un trabajo en estrecha colaboración con el cardiólogo pediátrico de Puerto Real, los de Jerez, la pediatría de los demás Hospitales de la provincia y, por supuesto, los Hospitales con Cardiología y Cirugía cardiaca Infantil.

Aquí tienen los escritos aludidos, dejamos a su consideración si el Hospital Puerta del Mar está dando una respuesta sanitaria adecuada a los niños y jóvenes con una patología de corazón en su área de responsabilidad.