Hace unas décadas muchos de los bebés que venían al mundo con cardiopatía congénita no sobrevivían. Esa elevada mortalidad se ha ido reduciendo a lo largo de los años, gracias a los avances técnicos y médico-quirúrgicos que han mejorado la esperanza de vida de las personas que nacen con una anomalía de este tipo.

En la web de la Fundación del Corazón, el Dr. Alfonso Valle, Jefe Servicio de Cardiología en el Hospital Marina Salud de Denia, indica que “los avances en su diagnóstico y tratamiento han mejorado mucho el pronóstico, de forma que actualmente más del 90% de niños afectados sobreviven hasta la edad adulta, y en la mayoría de las cardiopatías congénitas la esperanza media de vida es prácticamente comparable a la de la población general”.

La cardiopatía congénita es una malformación en la estructura del corazón, una anomalía que se manifiesta antes del nacimiento y que, aunque se trate, puede ser crónica y evolutiva. No se conoce a ciencia cierta qué causas específicas provocan esta patología, aunque sí se sabe que hay ciertos factores que influyen en la aparición de la cardiopatía.

Se trata de un problema que surge en las primeras semanas de embarazo, etapa en la que se forma el corazón. En la actualidad, es posible detectar una cardiopatía antes del nacimiento o a las pocas horas del parto. Sin embargo, hay personas que vienen al mundo con este problema y no manifiestan síntomas hasta un tiempo después.

En España, 8 de cada 1.000 bebés nacen con una cardiopatía congénita, una incidencia relativamente alta, tratándose del defecto congénito más frecuente en nuestro país.

cardiopatías congénitas más frecuentes en recién nacidos

El tipo de cardiopatía congénita influye en la esperanza de vida

La esperanza de vida en la cardiopatía congénita va a depender del tipo y gravedad de esta, pero en la mayoría de los casos, si son tratadas a tiempo, viene a ser la misma que el del resto de la población.

Aunque todas responden a una malformación del corazón, existen dos tipos de cardiopatías congénitas bien diferenciadas: cianóticas y no cianóticas. Las primeras son aquellas en las que la sangre no se oxigena de manera adecuada, mientras que las no cianóticas las anomalías impiden que la sangre fluya de manera correcta al resto del organismo.

El control y el tratamiento que se lleva a cabo para abordar la cardiopatía dependerá del tipo y la gravedad, factores que también influyen en la esperanza de vida quienes padecen esta afección. Lógicamente no es lo mismo el abordaje de una cardiopatía leve, que el de una muy grave y que pueda llevar asociada otros problemas.

cardiopatias congenitas en andalucia Cardiopatías leves

Se trata de las cardiopatías que presentan una lesión mínima y suelen estar vinculadas con las no cianóticas. No revisten gravedad y, una vez diagnosticadas y valoradas, el control es similar al que requiere el crecimiento de un niño o niña que ha nacido sano. Por tanto, la esperanza de vida también es la misma.

cardiopatias congenitas en andalucia Cardiopatías moderadas

Este grupo incluye a aquellas cardiopatías de gravedad moderada. Quienes nacen con este tipo de patología tienen algunas limitaciones en su día a día, como la de evitar realizar actividades muy intensas. La hipertensión pulmonar, estenosis aórtica moderada, insuficiencia aórtica o mitral moderada son algunas de las afecciones que se consideran moderadas.

cardiopatias congenitas en andalucia Cardiopatías graves

Estas son las cardiopatías que presentan lesiones graves y su tratamiento exigen mucho cuidado. Las personas con este tipo de anomalías deben seguir unas pautas de vida más estrictas y limitarse a hacer actividades poco intensas. El síndrome de Marfán, estenosis pulmonar grave, estenosis aórtica grave o síndrome del QT largo congénito son las afecciones cardiacas que más riesgos entrañan para la vida de la persona que la padece.

diagnostico cardiopatia congenita durante el embarazo

Ventajas de los avances científicos y tecnológicos para el tratamiento de las cardiopatías congénitas

El avance de la tecnología y de la medicina han propiciado hitos importantes como el diagnóstico prenatal, que permiten que cada vez sea más fácil detectar estas malformaciones cardiacas durante el embarazo. Este progreso posibilita llevar un mejor control del bebé y programar con antelación el abordaje de la cardiopatía tras el parto, evitando retrasos que pueden ser cruciales para la supervivencia del bebé.

A esto hay que sumar la evolución en cirugía cardiovascular, técnicas de circulación extracorpórea, monitorización anestésica durante los procedimientos y las mejoras de las UVIS pediátricas y neonatales. Son avances que, con ayuda de la tecnología, hacen que los pronósticos de curación sean cada vez más favorables para la mayoría de los casos que se tratan.

Tratamiento de las cardiopatías congénitas

Cuando una cardiopatía congénita precisa tratamiento este suele ser quirúrgico.  Hay casos en los que la lesión puede corregirse con una única operación, pero las afecciones más complejas requieren de varias intervenciones para corregir la anomalía. También puede ser necesario, en las patologías más graves, un trasplante cardiaco.

En la actualidad, los avances médicos permiten que la mayor parte de las cardiopatías puedan abordarse con una cirugía mínimamente invasiva, por cateterismo, sin necesidad de realizar una cirugía abierta. Además, la aparición de nuevos dispositivos y técnicas están arrojando resultados quirúrgicos positivos en las intervenciones más complejas.

El control que debe llevar una persona que nace con cardiopatía, a medida que crece, dependerá de la severidad, el tipo y gravedad de la misma. Lo habitual es que sigan revisiones médicas y tratamiento permanente, pero la esperanza de vida es comparable a la de la población general en la mayoría de las afecciones.

La investigación está siendo clave para que la mayoría de las personas que nacen con cardiopatía congénita aumenten sus índices de supervivencia, pero también para que mejoren su calidad de vida. Esto resulta también muy reconfortante para los padres y madres que se ven inmersos en una situación de estas características, que por lo general no es esperada.